NO PULSES ESTE BOTÓN
Por qué decir «no pulses» convierte un botón normal en una provocación irresistible.
Hay una forma extraordinariamente eficaz de conseguir que alguien quiera hacer algo:
decirle que no lo haga.
Un botón normal es un botón.
Un botón que dice NO PULSAR es una provocación personal.
Esto tiene incluso nombre: reactancia psicológica. Cuando sentimos que alguien limita nuestra libertad de elegir, aparece una pequeña rebelión interior que dice: «Ahora lo voy a hacer con más ganas.»
Probablemente por eso nadie siente una necesidad urgente de pulsar el botón del ascensor hasta que alguien coloca un cartel que dice:
FUERA DE SERVICIO. NO PULSAR.
Entonces hay que probarlo.
Por ciencia.
